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jueves, 23 de febrero de 2017

Las últimas caretas del totalitarismo. El sexo:

Estoy preparando un libro sobre la violencia de género y las relaciones hombre-mujer, porque eso me lo he dejado en el tintero. Tengo un par de libros, Retrato del libertino, Rameras y esposas, que versan sobre el tema, pero creo que se puede hacer algo más serio. Puedo coger esos y luego llevarlos a la reforma de Zapatero, que me sigue pareciendo lo más escandaloso de los últimos cien años, cien, digo cien años. Que el señor este, con ayuda de la señorita Pajín y la señorita Aído, se atreva a modificar el derecho de personas e intente frenar la tradicional violencia entre los sexos, la tradicional guerra entre los sexos, que ya está muy clara con Zeus y Hera, los dos dioses que menudas peleas tienen ya. Entonces creo que debo precisar hasta qué punto las leyes deben hacerse para no ser despreciadas. Cualquier ley que genera desprecio, como por ejemplo las de drogas, es una ley equivocada y, además, es un acto de tiranía y obliga al ciudadano a desobedecerlas simplemente por dignidad civil. En este caso, cuando este señor vuelve a decir, por ejemplo, que un padre no puede dar una torta a un hijo, se llegó a este caso tan famoso y escandaloso del hijo de la sordomuda, que había recibido una torta y privaron al padre de la patria potestad. No tenía padre y el niño suplicando al juez seguir con su madre y el juez condenando porque le obligaba la ley de la señorita Pajín, la señorita Aído y el señor Zapatero. A mí, la verdad, esto me pone los pelos de punta y lo que me quede de energía me parece que lo voy a dedicar a eso.

Antonio Escohotado en conversación de Federico Jiménez Losantos

BIBLIOGRAFÍA INICIAL
Shulamith Firestone
Kate Millett
Monique Wittig
Judith Butler
Rita Mae Brown
Adrienne Rich
Audre Lorde
Mary Daly
Sheila Jeffreys
Ellen Willis
Kathie Sarachild
Irene Peslikis
Alix Kates Shulman
Carol Hanisch
Abby Rockefeller
Valerie Solanas
Manifiesto SCUM
Feminismo radical
Política Sexual
Principios de Yogyakarta
NSSM 200
Feminismo lésbico
Redstockings
New York Radical Women
Lesbianismo político
Feminismo separatista
Cell 16

viernes, 17 de febrero de 2017

Antonio Escohotado, entrevistado por Federico Jiménez Losantos (Parte 3 / 2017-02-16 / clublibertaddigital.com)


Antonio Escohotado, entrevistado por Federico Jiménez Losantos (Parte 3 / 2017-02-16 / clublibertaddigital.com)

Federico Jiménez Losantos: Vamos con el tercer tomo de Los enemigos del comercio, que tiene como base Internet. Es un banco de datos inmenso, ilimitado, porque continuamente aumenta y cambia por completo la investigación. Este tomo está hecho sobre la base de Internet y de lo que, naturalmente, se conoce del comunismo. Hay una cosa que creo que conviene recordar antes de hablar de Lenin, que es tu idea de la esclavitud como base de la ruina humana, porque los siervos liberados por Alejandro II vuelven a ser esclavos, no sólo siervos, con Lenin. Yo creo que conviene insistir porque es un tema recurrente en los tres tomos: que la esclavitud es una ruina.
Antonio Escohotado: Sí. No sólo desmoraliza y desmotiva al trabajador, sino que ocasiona una incapacidad para saber si aquello está funcionando o no. La cuenta de resultados desaparece allí donde aparece el esclavo, porque se supone que es el gran negocio. Aristóteles los llama herramientas humanas y, sin embargo, la historia universal atraviesa periodos donde el auge de la esclavitud ocasiona una lenta pero inexorable decadencia, que acaba en la hambruna y en una reducción demográfica drástica, y periodos donde, al limitar la esclavitud y al aumentar la competitividad del trabajo, los pueblos salen adelante. Una y otra vez, en diferentes zonas… da igual el continente que fuere.
F. J. L.: Lenin es un monstruo, un sociópata típico, un tío que no tenía sensaciones de ninguna clase. Te das cuenta cómo, cuando le piden conmutar una pena de muerte, le da igual; le da lo mismo mandarlos matar, que no. Tiene una indiferencia absoluta hacia el sufrimiento humano. Cuentas una cosa muy interesante, cuando se produce una hambruna… ya la primera hambruna, que da lugar a los zemstvos1, el ir al pueblo de los populistas rusos, se basa en la piedad de las gentes. Es una piedad típicamente cristiana, pero sana: acercarse al pobre para ayudarle… natural. Y este dice no, no, no, no, hay que dejarle que sufra para que se rebele y si se muere mejor. Hace falta ser un malvado, porque se supone que quieres salvar a los pobres… Él quiere salvar su idea.
A. E.: Él quiere una humanidad depurada y si la humanidad depurada es un dos por ciento, mejor. Acuérdate que el último escrito de Lenin se llama Mejor pocos, pero mejores. Es un opúsculo y así deja su último testimonio de sociopatía, de un odio ilimitado que sólo detiene su sable cuando se trata de su propia persona, porque da la casualidad de que es un hombre pusilánime. Es extraño que un asesino de ese volumen luego resulte pusilánime.
F. J. L.: Hay asesinos cobardes. El asesino es cobarde en general.
A. E.: Lenin es como la mejor prueba de que el asesino es un cobarde.
F. J. L.: Lenin consigue algo asombroso, después de la prueba falsa en 1905, cuando él, imitando lo de Chernyshevski, ha escrito antes el Qué hacer, la copia de Chernyshevski, que es el gran padre del terrorismo ruso, de los narodniki, de los populistas… y sin embargo, en lugar de sacar la consecuencia de que la de 1905 es una revolución fallida, él se reafirma siempre en un criterio de secta, que es asombroso… que es no nos mezclaremos con nadie. Es una idea como del Antiguo Testamento: somos el pueblo elegido, somos el partido elegido… y dices pero no os quiere nadie… es igual, nosotros no nos mezclamos, no pactamos ni con los eseristas ni con los mencheviques ni con nadie; nosotros queremos todo el poder. Y después de 1905, ya en el exilio, se convierte en un agente alemán, a propósito de Parvus2, al que citabas antes. Yo creo que es la primera vez que veo bien explicada esa figura, que para algunos es totalmente desconocida. ¿Tú cómo has investigado lo que Parvus?
A. E.: Gracias a una biografía3 de un tal Zeman4 y otro llamado Scharlau5, que dedicaron su vida a la vida de Israel Gelfand, que ese es el nombre de Alexander Parvus, que es un personaje extraordinario, un íntimo de Trotsky, que es el que hace la Revolución Rusa del 1905, el conato de revolución, y que luego consigue ni más ni menos que el Estado alemán financie a los bolcheviques de una forma regia. Acuérdate que Bernstein habla de veinte millones de marcos oro…
F. J. L.: dos entregas. Son cuarenta millones de marcos oro según lo último que he visto, porque no dejan de aparecer recibos en los archivos
A. E.: claro, estamos hablando de una moneda oro, que no está sometida a la erosión de la inflación. Ese dinero compra en Rusia todo. Compra la prensa, la información, las personas, las armas
F. J. L.: la policía
A. E.: Acuérdate el trust que montan en Escandinavia, en Copenhague… Parvus. Todo esto se ha olvidado. Es más, hay un par de textos bolcheviques diciendo que no, que Parvus no tenía dinero… Incluso diciendo: si en las cuentas del banco de Zúrich… El banco de Zúrich ha abierto las cuentas y en vez de los veinticinco mil francos tenía dos millones y medio en corriente… aparte de mucho más en a plazo. Es el gran banquero de la revolución.
F. J. L.: Lo curioso es que todos sus contemporáneos consideran al Partido Bolchevique un partido alemán, que es lo que era. Un partido cuyo único objetivo es hacer desertar al ejército ruso.
A. E.: Ahí están el Servicio Secreto Alemán y el Alto Mando Alemán diciendo: todo va muy bien, estamos estimulando… En ese instante ese es el único factor totalmente imprevisto de la Primera Guerra Mundial. Que a los alemanes no les funcione la ofensiva en el Oeste y que, de repente, digan que como única solución hay que parar el frente oriental. ¿Y cómo se para el frente oriental? Pues pagando a un micropartido, que tiene apenas mil personas en su elenco, para que éste, a través del sabotaje y la desmoralización, nos permita suprimir el frente, llevarnos esas tropas al Oeste y hacer la última ofensiva, a ver si conseguimos no perder la guerra.
F. J. L.: Y les sale.
A. E.: Les sale. Pero fíjate que el libro entra también en detalle de hasta qué punto la Primera Guerra Mundial es una conjura básicamente de Inglaterra, con Rusia y Francia, para conseguir parar la prosperidad alemana
F. J. L.: y merendarse el Imperio Alemán
A. E.: claro. No hay nadie que quiera menos la guerra que los alemanes. Es como decir que ahora la señora Merkel quiere la guerra con alguien. No. Los alemanes controlan las patentes, tienen la industria y el comercio más prósperos del mundo. El que se devana los sesos con horror es el Almirantazgo diciendo: ¡pero qué! ¿Qué va a tomar su parte de los mares?... Se están llevando el pastel. No, esto no puede ser. Y entonces montan lo que era previsible, que Alemania es cercable. Es un pueblo tan grande en población y tan dependiente de la importación y de la exportación, que en cuanto lo cerques, lo rindes. El Plan Schlieffen famoso del Alto Mando Alemán es un plan defensivo, es decir, estamos viendo que estos tíos, el Almirantazgo y ahora, pagados, los rusos y los franceses, porque tienen la envidia o la rabia por haber perdido la batalla de Sedán y haber perdido Estrasburgo, etc., etc., Alsacia… están preparándose para ahogarnos… ¿Y cómo podemos resistir eso? Pues con una ofensiva rapidísima que obligue a París a rendirse y entonces los ingleses, por sí solos, no podrán.
F. J. L.: Y ahí entra el factor Lenin
A. E.: Resulta que la historia que te enseñan en el bachillerato es que la Primera Guerra Mundial es obra del militarismo prusiano
F. J. L.: mentira total
A. E.: mentira ridícula, grotesca
F. J. L.: Volviendo a Lenin, en febrero es la revolución de verdad, la revolución democrática, cuando abdica el zar en su hermano, su hermano también abdica, Miguel, al que luego matan, asesinan, y a la familia del zar, etc.
A. E.: ¡Qué cosa más cutre! ¡Qué asco! Asesinar a las niñas y al niño a ballonetazos
F. J. L.: y a la cocinera
A. E.: a la cocinera y al médico
F. J. L.: al médico para que no hubiera testigos
A. E.: ¡cobardes!
F. J. L.: En julio Lenin intenta el primer golpe de Estado contra el gobierno provisional y contra la Duma. Es el gobierno que sale…
A. E.: las jornadas de julio, que no acaban en nada
F. J. L.: Pero ahí se produce una cosa curiosa. Kérenski, que es uno de los mayores imbéciles siniestros de la historia de la humanidad, tiene todos los datos de que Lenin es un agente alemán, tiene todos los recibos, porque los han conseguido
A. E.: bueno, convoca a juicio, acuérdate, y el otro de va a Finlandia
F. J. L.: se larga y no lo juzgan y no ponen fuera de la ley al Partido Bolchevique
A. E.: juzgan a Kámenev y a Trotski y a algunos otros
F. J. L.: y a Lenin no
A. E.: no. Es un hombre patológicamente cobarde y se escapa con Zinoviev y está en una cabaña en Finlandia, en verano… imagínate las nubes de mosquitos, desesperados… se ponía la peluca aquella amarilla…
F. J. L.: se ponía como la de Carrillo en la transición
A. E.: la peluca de Carrillo es como prefigurada
F. J. L.: Pero ya en octubre dan el golpe de Estado, que es asaltar…
A. E.: pero lo da Trotski, porque Lenin está queriendo darlo desde julio y mandando que maten… desde su escondrijo… es asombroso… ¡es más cobarde…!
F. J. L.: siempre es igual… hay que atacar ahora… todas las veces es ahora… ¡alguna vez no sería ahora! Y en octubre Trotski, que es el que tiene valor y es un tío muy brillante es el que da el golpe
A. E.: un extraordinario organizador. Como organizador es quizá uno de los más notables del siglo XX
F. J. L.: por desgracia…
A. E.: por desgracia, sí, porque la organización del Ejército Rojo y cómo gana la guerra civil, eso es un milagro divino
F. J. L.: entre otras cosas contando con que la oficialidad zarista era eficaz y obediente. El ejército bueno es el que ya hay
A. E.: y entra también lo de que el que se rinda vamos a matar a la familia, la teoría…
F. J. L.: es la que tiene Lenin siempre. En el golpe de octubre primero toman el Gobierno Provisional. Huye Kerenski, dice que a buscar refuerzos. Se rinden y entonces entra el montaje de Eisenstein, que es totalmente falso. Y después van a por la Asamblea Constituyente en diciembre, que pierden los bolcheviques; la disuelven después de una jornada y entonces empiezan a matar. Primero ponen fuera de la ley a los kadetes y los eseristas piensan que no va con ellos. Luego va por los socialrevolucionarios y se cargan a la Spiridónova, que era una terrorista que preside la Asamblea Constituyente
A. E.: que le había pegado cinco tiros a un terrateniente
F. J. L.: ¡pobre hombre! Y a esta la meten en un psiquiátrico…
A. E.: Pero fíjate que esta historia la estamos hablando tú y yo, pero esto no está en los libros de historia. Cuando nosotros estudiamos el bachillerato… Esta tapado. ¿Qué pasa con la enseñanza media? ¿Es que todos son bolcheviques o qué pasa?
F. J. L.: o por si acaso disimulan. Yo creo que la gente no quiere saber. Esta historia del conocimiento inútil, que dice Revel, es verdad. La primera de las fuerzas que mueven el mundo es la mentira y yo creo que la segunda también
A. E.: ¡la segunda también!
F. J. L.: ¿Pero cuál es el mecanismo para que Lenin, en menos de un año, acabe con un sistema bimilenario, que se basa en la propiedad? Incluso la propiedad comunal de los mir6 rusos, de los zemstvos, es propiedad…
A. E.: y acabó con el pan también, y con la carne y con la mantequilla y con el tocino. Es increíble como en un año todo un país, que más o menos iba viviendo en los últimos dos milenios… estaba cumpliendo mil años de zarismo, aproximadamente… de repente se acaban las instituciones y se acaba la comida. No hay duda alguna de que Lenin, en los palacios donde vive, y Trotski y los demás del Politburó pasan graves dificultades ellos mismos. El agua corriente no existe. La luz se corta continuamente. La comida no llega. No estamos hablando del pueblo, que muere en masa. Estamos hablando de siete u ocho señores, que son los jerarcas supremos, y se produce tal cataclismo que ni ellos viven como ahora viviría la más pobre de las personas acogidas a Cáritas en España.
F. J. L.: Hay una cosa que sí tiene Lenin clara y es la enseñanza de Marx a propósito de la Comuna, y por eso creo la Cheka, ya en diciembre, aunque está funcionando antes… No se llama así, pero ya está Dzerzhinski
A. E.: disparan en la Asamblea Constituyente, cuando intenta reunirse y aparecen los primeros hombres con sus abrigos de cuero negro
F. J. L.: es tremendo, porque desde el principio es un plan fríamente meditado de exterminio
A. E.: el plan es exterminio de toda aquella parte de la población que, por origen de clase, no tiene remedio
F. J. L.: en el fondo el campesinado era el noventa por ciento de la población y los campesinos se niegan a entregar sus productos, así que hay que matarlos
A. E.: al principio tuvieron unas dudas, pero luego de dos o tres meses, cuando empiezan a… acuérdate de que simultáneamente Lenin gasta lo poco que tienen en efectivo en tinta y papel de billetes, para producir una megahiperinflación, la primera del mundo provocada, para crear el famoso oasis extradinerario
F. J. L.: y volver el trueque
A. E.: y les dices que le vas a dar o bien una maleta llena de billetes inútiles o bien simplemente un vale y dicen sí, tu padre; voy a matar mi ganado, voy a no cultivar la tierra; antes lo quemo.
F. J. L.: Cuando Lenin muere, después de dos años que está con el jamacuco que le da el veintidós
A. E.: yo digo que le da el jamacuco porque tiene que retroceder, tiene que hacer la NEP7
F. J. L.: la NEP. Es la rabia que le da la NEP…
A. E.: es que es un hombre tan rabioso… lo recuerda su mujer en sus memorias. Cada vez que le discutían algo, ya desde muy joven, Lenin enfermaba; le subía la temperatura, tenía como una gripe grave, dolores en las articulaciones. Era un hombre de una imperiosidad y de una incapacidad total para soportar la diferencia de pareceres
F. J. L.: la realidad. Pero llega Stalin, que era un asaltador de bancos por cuenta de Lenin, un delincuente común
A. E.: un agente doble
F. J. L.: un agente doble también, que llevaba cobrando de la Ojrana8 y, además, trabajando contra la Ojrana, que eso es un invento zarista asombroso. Creaban los partidos revolucionarios para controlarlos
A. E.: acuérdate de lo de Azef. Azef fue el personaje más asombroso. El jefe de los terroristas de los socialrrevolucionarios
F. J. L.: y el cura Gapón, que era también agente doble. Era el agitador y era de la policía… esas cosas misteriosas. Pero con Stalin, el gran zar rojo que extermina sistemáticamente… lo que LeninLenin tiene más mérito, porque inventa un Estado para matar. Stalin lo hereda y lo amplía. Hay dos cosas en Stalin de las que me gustaría preguntarte a la luz de los muchísimos datos. Hay que decir que, por ejemplo en Necronomics, todas las estadísticas de los muertos están ahí. Todo esto está en Internet. El que lo quiera saber lo puede encontrar. Dices pues no me convence Ucrania… bueno, pues entras ahí y estúdialo, porque está… el banco de datos está. Pero hay dos cosas. Primero la idea del Plan Quinquenal, sobre la base de que ya la contabilidad está trucada, claro, porque a ver quien le lleva la contraria a Stalin en cómo funciona el Plan Quinquenal
A. E.: los precios se fijan por decreto. Entonces ya no hay posibilidad de saber lo que las cosas valen realmente
F. J. L.: volvemos a lo mismo siempre una y otra vez: Diocleciano. Los precios por decreto, volvemos a lo mismo
A. E.: o el decreto de mínimos de Robespierre, es lo mismo, desaparición de los bienes de consumo
F. J. L.: y la segunda cuestión. Ya en Lenin, con Gorki como agente, también doble, porque es víctima y verdugo, lo del Mar Blanco9, etc., lo cuenta, que es una cosa impresionante… ¿Por qué se mantiene el comunismo, como lo que realmente es el Partido Bolchevique, un partido de intelectuales contra los pobres? Contra los pobres que quieren mejorar sus situación, porque los pobres tienen que sacrificarse por la revolución. No pueden mejorar su situación, que es por lo que Marx los odia, Lenin los odia… Y se produce (esto es muy interesante en este tomo) la pelea con lo que llaman los economicistas o los revisionistas, Bernstein y Kautsky. ¿Por qué la socialdemocracia ha olvidado a Bernstein y Kautsky, que hacen una gran defensa de la democracia contra Lenin?
A. E.: Se diría que el socialismo se ha olvidado de sus grandes figuras. El socialismo ha producido socialistas evolutivos, socialistas liberales en masa, a alto nivel. Yo creo que insuperables en términos históricos. La figura de Bernstein, por ejemplo, que tú acabas de citar. Yo hace poco estuve en la conferencia anual de la Mont Pelerin, que es la sociedad fundada por Hayek y Mises y tal… y la verdad es que se quedaron bastante impresionados… tuvieron la cortesía de pedirme a mí que hiciese la conferencia inaugural y les dije pero bueno, el liberalismo, desarrollado, es socialismo. Pensar que el socialismo es antiliberal significa que ustedes no se han puesto a distinguir entre socialismo mesiánico, que no es socialismo, es comunismo, y que efectivamente es una conjura contra el sentido común y contra la eficiencia y que, al ser una conjura contra la eficiencia, es una conjura contra el género humano, y el socialismo democrático, que es la evolución natural… Si ustedes se ponen a ver la obra de Thom Paine, por ejemplo, que es un precedente ilustre del liberalismo, de los más ilustres de todos, descubrirán que Paine es el origen de todos estos impuestos de redistribución de la renta, que es lo que nos ha permitido llegar ahora a una situación de paz social como nunca hemos tenido en el mundo. Les estamos tirando de la alfombra por debajo de los pies a los apóstoles del incendio, del crimen, la violencia. A la guerrilla de la discordia, hombres como Paine y como Bernstein, por supuesto, oponen la guerrilla de la concordia, que es en la que yo estoy.
F. J. L.: Hay un personaje en este libro, que para mí ha sido un descubrimiento, que es Beria. Beria, que es el último gran asesino en masa, el verdugo de masas de Stalin, después de Yezhov, etc.
A. E.: Dzerzhinski
F. J. L.: Dzerzhinski es el creador, es un polaco. Es como el Che Guevara, que sin ser cubano entra el La Habana
A. E.: polaco y jesuita
F. J. L.: no, no, como Stalin… de los jesuitas es el Papa Cisco este, que es tremendo… Pero Beria, y lo das con datos, que yo es la primera vez que lo he leído, se adelanta a Khrushchev en la denuncia de los crímenes de Stalin, siendo su verdugo, y Khrushchev, con los tanques, se carga a Beria para ocupar su sitio y su discurso
A. E.: no, no… lo fusila
F. J. L.: pero desde Beria hasta Gorbachov hay una continuidad: es que solamente se arrepienten de fusilar a los comunistas… a todos los demás los puedes seguir matando. El canon del diecisiete sigue íntegro. Los bolcheviques tienen derecho a matar a todos, pero ya no se pueden matar entre ellos. No hay canibalismo entre bolcheviques.
A. E.: La gran diferencia de Stalin a Lenin, la única diferencia es que Stalin se atreve a matar a su gente y en cambio Lenin… hay el famoso caso de aquel que descubren que es un agente doble e insiste Lenin no, sus beneficios han sido superiores a sus perjuicios... Sí, pero seguimos estando en ese delirio sicótico, donde resulta que una mínima fracción de la población es la buena. Es como Hitler. Es que todos los que no sean de la cepa pura, fuera con ellos
F. J. L.: el grano de mostaza, etc. Volvemos a esas fórmulas.
A. E.: Esto hay que retrocederlo a los zelotes, porque es que de allí viene
F. J. L.: Hay otra cuestión. El comunismo ha fracasado en todos sus aspecto y sin embargo tiene un prestigio extraordinario. Nunca un fracaso tan evidente en libertades, en prosperidad, en…
A. E.: es una empresa que triunfa fracasando y fracasa triunfando, pero pasa igual que con la cruzada de las drogas o la cruzada contra el libre pensamiento o la cruzada contra los homosexuales… Todo tipo de empresa de ese estilo agrava el mal dramáticamente. Persigues a las brujas; había tres brujas; ahora hay trescientas. Y luego dice el Roman de la Rose que una de cada dos mujeres es bruja
F. J. L.: y porque no hubo segunda parte, que si no todas… Pero pasando por Mao, que hay discrepancias, si mató más Stalin que Mao o Mao que Stalin
A. E.: yo diría que Mao, pero solamente…
F. J. L.: porque tenía más chinos, había más gente. Pero Llegamos al epítome más actual, porque esa dictadura sigue perfectamente en pie. En Rusia hay un matón…
A. E.: Corea
F. J. L.: bueno, Corea del Norte
A. E.: He visto un documental sobre Corea del Norte…
F. J. L.: Lo he visto, sí. Pero Cuba ha sido como el comunismo simpático, el crimen simpático. Citas la muerte del Che Guevara, que es un capítulo muy brillante… El Che Guevara, que es un absoluto imbécil, un criminal, con unas ganas de matar a la gente que no le había hecho nada
A. E.: vale la pena, si la tienes anotada ahí, la frase suya que dice en la ONU… las armas tienen que ser gratis en todo el mundo, para matar… y luego te da la explicación de que sin rabia no…
F. J. L.: y luego que el odio tiene que ser nuestro motor… Pero hay un momento, que cuentas muy bien, que es cuando Castro, después de la ridícula aventura africana, lo manda a morir a Bolivia y él mismo se va metiendo en un lío, creyendo que va a salir con su nombre… la arrogancia que tenía el Che era absoluta. Y entonces cuando les dice: no disparen, soy el Che Guevara, valgo más vivo que muerto. No, tonto, tú como vales es muerto, para unos y otros, y entonces, claro, lo matan. Que nunca lo entendió: ¡hombre, si yo soy el Che Guevara! Por eso, por eso vales más muerto que vivo. Sin embargo ese muerto, que sin embargo era un asesino y un imbécil… Un tío que se carga el peso, que se carga la agricultura, que crea los campos de concentración de la UMAP para homosexuales, un monstruo total, absoluto. Bueno, pues siguen ahí, llevando camisetas con el Che Guevara
A. E.: El entrenador del Sevilla, que lo considera el hombre más importante del siglo XX.
F. J. L.: Bueno, Antonio, vamos a entrar en la última parte, que es la supervivencia de la idiotez, de la costumbre del crimen. El ser humano quiere cosas. El ser humano tal y como es, quiere tener. Sólo el marxismo más imbécil puede oponer ser a tener. Para tener hay que ser y si eres quieres tener. Mira que es sencillo. ¡Pues no hay manera! Y hay gente empeñada en que no tenga la gente que es, con lo que luego, al final, tienes que matar a la gente. Para mí la mayor sorpresa, después de que en la transición el Partido Comunista de España abdicara de su parte más siniestra, que en lo fundamental fue también soviética… El único partido comunista de verdad era el POUM, que era de los que habían estado con Lenin: Nin, Maurín, Gorkín, etc. Que son los que se sabía la doctrina y salieron todos espantados de allí y fueron antiestalinistas y anticomunistas en parte, sobre todo el gran Gorkín, etc. Pero de pronto surge el fenómeno Podemos
A. E.: y le votan cinco millones
F. J. L.: hay cinco millones de personas que votan a un partido que dice que hay que acabar con la propiedad. Esos cinco millones de personas tienen una propiedad…
A. E.: por supuesto
F. J. L.: ¿Por qué piensan que a ellos no les afectaría? ¿Qué extraño mecanismo hay en el cerebro humano, o de inconsciencia… para caer…?
A. E.: Yo creo que es un castigo a la clase política. Una decepción por la corrupción de la clase política y decir: ¡caramba! Hemos llegado a la democracia, pero no hemos llegado a la democracia como han llegado en Bélgica o en Alemania o en Dinamarca… ¿Qué pasa aquí? ¿Por qué nos roban? ¿Por qué tenemos que soportar esto? Yo creo que es un voto de castigo el de Podemos. Y el hecho mismo de que a las siguientes elecciones baja, y a las siguientes va a seguir bajando… Es como un pico histórico que se puede repetir en otros muchos países y momentos y otras circunstancias… En realidad no es un voto contra la propiedad. Aunque los de Podemos, en un cierto momento, dijeron eso, en parte porque los financiaron Irán y Venezuela
F. J. L.: ¡Fíjate quién los financia!
A. E.: Fíjate por ejemplo que Chávez es marxista bolivariano, olvidando lo que dice Marx de Bolívar
F. J. L.: además que Marx era un racista desorejado que despreciaba a todos los que…
A. E.: Es muy gracioso lo que dice Marx de Bolívar, que es totalmente derogatorio, brutal. Lo llama asesino, incompetente. Dice que mete a sus favoritos para hundir económicamente a los países donde reina… Efectivamente, Bolívar
F. J. L.: algo de eso hay
A. E.: llegó a reinar sobre gran parte de América
F. J. L.: la Gran Colombia son tres o cuatro países de ahora, sí. Pero hay algo que nos devuelve al comienzo de tu indagación. ¿Por qué la fascinación por el comunismo? ¿Por qué el triunfo de este fracaso? ¿Qué elemento hay en la psique humana que le lleva a prescindir de aquello que sabe que le conviene? Estoy seguro que de los cinco millones de Podemos, bueno, habrá dos millones de tontos, pero otros tres no lo son y piensan que no les va a afectar algo que saben que les podría afectar negativamente; que piensan que les puede afectar a otros.
A. E.: Yo pensaba terminar esta obra con unas conclusiones, pero luego me di cuenta de que ya a lo largo de la investigación había ido dando las conclusiones, de manera que al final lo reduje a una línea y dije: esto es una combinación de simplismo (que evidentemente es un rasgo humano, creer que la realidad sea simple)
F. J. L.: porque agobia. La realidad es muy compleja. No sabemos qué hacer con ella…
A. E.: La complejidad significa que tiene vida propia. Entonces no aceptamos que tenga vida propia el conjunto de la vida social. No lo aceptamos. Pero eso lo empezaron sufriendo… Acuérdate que el abate Malthus escribió ese atestado fúnebre de que se iban a cruzar la curva de la población y la curva de la producción… ¡qué ridículo!
F. J. L.: y que vamos a morir todos, sí
A. E.: Ricardo hacía el tema de los rendimientos decrecientes, igual de ridículo, porque olvidaba el ingenio técnico y la innovación… Simplismo y rencor. Rencor, sentimiento, odioY consecuentemente o al mismo tiempo, huida hacia adelante. Es decir: pues bueno, ¿qué puedo sacar de esto? Pues nada, pues ya veremos, pero vamos a pasar página y ya veremos. Ahí, con este último elemento es cuando ya se justifican realmente el rencor y el simplismo. Obtienen su debido premio, diciendo, nada…
F. J. L.: ahora son todos diputados
A. E.: sí, esto va a ser muy gracioso. La evolución uno por uno va a ser muy graciosa.
F. J. L.: Esto del aventurerismo es eso de Napoleón: On s'engage et puis… on voit. Uno se lía… y luego ya veremos.
A. E.: Eso es la huida hacia adelante.
F. J. L.: Toda la historia del comunismo está llena de casos, que además siempre se llaman igual, en todos los idiomas: “el gran salto hacia adelante”. Lo hace Stalin lo hace Mao, lo hace Pol Pot, lo hace Fidel Castro, la zafra de los diez millones. Todos son fracasos.
A. E.: Se llaman salto hacia adelante, pero deberían llamarse huida hacia adelante
F. J. L.: suponen siempre un salto atrás.
A. E.: siempre
F. J. L.: siempre. Lo ha sido en China; ocasionó millones de muertos de hambre, de pobreza, etc. Y sin embargo el aplauso de la intelligentsia, que dirían en tiempos rusos, que en España ahora es sobre todo el periodismo y la Universidad, es unánime. Nunca ha habido más comunistas, sin saberlo, que en España, contra la propiedad, creyendo que la propiedad y la libertad se pueden separar.
A. E.: Acuérdate de lo que decía Schumpeter de los intelectuales. El intelectual es el profesional de la falta de profesión que es un experto en excitar rencores. Es un experto en convocar incendios, convocar pendencias sociales, pero no es un sabio. Tú no puedes llamar intelectual a Newton, no puedes llamar intelectual a Hegel ni a Max Weber. No son intelectuales. Son pensadores o son sabios. Hay un nivel en el que eres simplemente un investigador y otro nivel donde, si has investigado bien, te conviertes en sabio. El intelectual es un bicho raro. Es un bicho al que yo veo… en el tomo dos los identifico con los literati que se crean cuando Owen hace aquella colonia de Nueva Armonía y entonces, de repente, sus dos hijos y otros cuantos dicen: oye, pero trabajar no; nosotros no vamos a trabajar; danos el derecho de que pongamos un sello para que puedan hacer cualquier tipo de obra y nosotros vivimos de poner el sello. Owen les contesta de una forma muy graciosa diciendo: os doy un terreno para que edifiquéis lo que os parezca y ya está.
F. J. L.: ¿Cuando contemplas este trabajo, que es de muchos años, qué sientes? ¿Qué sentimiento tienes? ¿Para qué ha servido?
A. E.: Morir tranquilo. Hacer una obra que me cumple a mí y que puede ser útil a terceros. Realmente me ayuda mucho a hacer frente a la senectud. Estoy con muy buena salud… pero… a desear que en cualquier momento llegue el fin, porque ya está cumplida mi vida.
F. J. L.: Pero seguro que estás preparando otro libro…
A. E.: También. Eso es cierto. Estoy preparando un libro sobre la violencia de género y las relaciones hombre-mujer, porque eso me lo he dejado en el tintero. Tengo un par de libros, Retrato del libertino, Rameras y esposas, que versan sobre el tema, pero creo que se puede hacer algo más serio. Puedo coger esos y luego llevarlos a la reforma de Zapatero, que me sigue pareciendo lo más escandaloso de los últimos cien años, cien, digo cien años. Que el señor este, con ayuda de la señorita Pajín y la señorita Aído, se atreva a modificar el derecho de personas e intente frenar la tradicional violencia entre los sexos, la tradicional guerra entre los sexos, que ya está muy clara con Zeus y Hera, los dos dioses que menudas peleas tienen ya. Entonces creo que debo precisar hasta qué punto las leyes deben hacerse para no ser despreciadas. Cualquier ley que genera desprecio, como por ejemplo las de drogas, es una ley equivocada y, además, es un acto de tiranía y obliga al ciudadano a desobedecerlas simplemente por dignidad civil. En este caso, cuando este señor vuelve a decir, por ejemplo, que un padre no puede dar una torta a un hijo, se llegó a este caso tan famoso y escandaloso del hijo de la sordomuda, que había recibido una torta y privaron al padre de la patria potestad. No tenía padre y el niño suplicando al juez seguir con su madre y el juez condenando porque le obligaba la ley de la señorita Pajín, la señorita Aído y el señor Zapatero. A mí, la verdad, esto me pone los pelos de punta y lo que me quede de energía me parece que lo voy a dedicar a eso.
F. J. L.: Bueno, pues mientras llega esa, que será para otra entrevista, enhorabuena de verdad, Antonio, por este trabajo que no tiene precedentes en la historia de España ni, que yo conozca, en la historia intelectual, al menos occidental… A lo mejor hay un laosiano que resulta que ha estado trabajando como tú, ahora con Internet, y está ahí con una linterna… Quien sabe… A lo mejor. Pero es una obra verdaderamente extraordinaria. Muchas gracias por tu trabajo y por tu esfuerzo y nos vemos en el próximo libro.
A. E.: Muchas gracias a ti, porque es la primera vez que se me presta una atención tan incorpatida.
NOTAS
1 El zemstvo (ruso: Земство) fue una forma de gobierno local instituido durante las grandes reformas liberales realizadas en el Imperio ruso por el zar Alejandro II. La idea de este sistema fue desarrollada por Nikolái Miliutin. Las primeras leyes sobre los zemstvos se promulgaron en 1864. Tras la Revolución de octubre de 1917 el sistema de zemstvos fue abolido y sustituido por el de soviets.
2 Aleksandr Izráil Lázarevich Gelfand (o Helphand; en ruso, Израиль Лазаревич Гельфанд), más conocido por su seudónimo de Alexander Parvus, fue un socialista revolucionario nacido en 1867 en Bielorrusia. De origen judío ruso se afincó en Alemania, donde alcanzó distinción como economista y escritor marxista.
3 Zbynek Zeman y Winfried B. Scharlau, Merchant of Revolution: Alexander Helphand, 1867-1924.
4 Zbyněk Anthony Bohuslav Zeman (18 October 1928 – 22 June 2011) was a British historian of Czech origin. He published widely on the history of Central and Eastern Europe in the 20th century. As an academic, he taught at the Universities of St Andrews, Lancaster, Oxford and Prague.
5 Winfried Bernhard Scharlau (12. Juni 1934 in Duisburg; † 7. Dezember 2004 in Hamburg) war ein deutscher Journalist, Autor und Historiker. Er war Kriegsberichterstatter während des Vietnamkrieges, ARD-Korrespondent und bis 2000 Moderator der Fernsehsendung Weltspiegel.
6 En la Rusia prerrevolucionaria, un mir (en ruso: мир), era una comunidad campesina cuyas tierras se poseían y labraban en común.
7 La Nueva Política Económica (NEP) fue una política económica propuesta por Vladímir Lenin permitiendo el establecimiento de algunas empresas privadas. La NEP permitió que pequeñas empresas volvieran a abrir para el beneficio privado mientras que el Estado seguía controlando el comercio exterior, los bancos y las grandes industrias. Fue oficialmente decidida en el curso del 10° Congreso del Partido Comunista de la URSS. Se promulgó por decreto el 21 de marzo de 1921.
8 La Ojrana fue el cuerpo de policía secreta del régimen zarista, fundado en 1866.

9 The White Sea–Baltic Canal, often abreviated to White Sea Canal (Belomorkanal) is a ship canal in Russia opened on 2 August 1933. It connects the White Sea, in the Arctic Ocean, with Lake Onega, which is further connected to the Baltic Sea. Until 1961, its original name was the Stalin White Sea–Baltic Canal. The canal was constructed by forced labor of gulag inmates. During its construction by a total of 126,000 workers, about 12,000 died, according to the official records.

viernes, 10 de febrero de 2017

Antonio Escohotado, entrevistado por Federico Jiménez Losantos en esRadio 2017-02-09 (Parte 2)



Federico Jiménez Losantos: Vamos con el segundo tomo de Antonio Escohotado, de Los Enemigos del Comercio, y nos vamos a centrar en la mitad del siglo XIX y en el comienzo de la figura que va a marcar el siglo XIX y todo el XX y, por desgracia, también el XXI, que es Marx. Lo primero, Antonio, tú haces un repaso a la creación de los Bancos Centrales, que es una de las cosas importantes que suceden en el XIX, de una manera un tanto anárquica. Comentas que precisamente en le Gloriosa, en la Revolución Gloriosa, la que entroniza a Guillermo de Orange, se crea como una manera de financiar la aventura militar, pero que eso va funcionando. La idea de los Bancos Centrales no nace del Estado sino que nace de una manera un poco espontánea hasta que, al final, el Estado se hace con ellos. ¿Por qué esa evolución? ¿Por qué la idea de que la moneda se puede acuñar privadamente se convierte, al final, en monopolio del Estado?
Antonio Escohotado: Ahí hay un tránsito de la moneda metálica, que tiene un valor en sí, al papel moneda, que es pura confianza, que es un salto histórico de gran nivel. Si no recuerdo mal el Banco de Ámsterdam, que es la madre del Banco de Inglaterra, es siglos anterior a los eventos que van a definir el… revolucionario
F. J. L.: En el siglo XVI… XVII ya está eso empezando a funcionar
A. E.: sin el tránsito del metálico al papel la financiación de la gran empresa y el fin de los gremios (acuérdate que los gremios tenían un límite de siete empleados por taller y la fábrica que crea Owen en Escocia, cerca de Glasgow, tiene tres mil)… ese salto es imposible sin pasar del metálico al papel moneda. Hay muchas descripciones. Maquiavelo, en la Historia de Florencia, habla de cómo, de repente, salían a toda velocidad de una casa cincuenta hombres cargando cestas de cuero, a toda velocidad, de una casa a la otra
F. J. L.: para llevar las monedas
A. E.: eso ya se acabó con el papel, y ese mundo de la confianza es el comienzo de las finanzas y las finanzas son indiscernibles de la gran industria, de la producción a gran escala, del abaratamiento y de lo que podemos llamar la prosperidad moderna.
F. J. L.: Y ahí es donde llega Marx.
A. E.: No... Empieza con Thornton1; ese gran ensayo2 sobre la naturaleza del papel moneda. Llega Marx y, simplemente, no coincide. Está en desacuerdo.
F. J. L.: Toda la historia de Marx está muy bien explicada en este tomo. El Marx joven… pasa como con el joven Freud, que en realidad repite el esquema, el Freud maduro y Freud viejo… pero siempre tiene un esquema en la cabeza. La idea es que el papel oscurece las cosas. Las cosas no existen, porque se pagan. En el fondo esa idea del fetichismo de la mercancía, lo que convierte a la mercancía en fetiche es el dinero… Pero vamos a ver, ¡cómo es posible que lo que me permite comprar este café, me impida tomar café…! y es lo que me permite comer. Bueno, ¡pues no señor! Y eso, que es una de las mayores idioteces de la historia tiene un éxito brutal, de siglo y medio, pero ya está en el primer Marx, en los Manuscritos de 1844, y luego hasta El Capital, que acaba diciendo las campanas tocan a muerto por el capitalismo… Si llegan a tocar a muerto estaríamos de entierro toda la vida. ¿Por qué esa obsesión de Marx contra del dinero? ¿Por qué esa manía de que hay una ocultación que él tiene que desvelar? ¿Es para ser él el profeta del desvelamiento?
A. E.: En parte es lo que se llama filosofía de la sospecha3. Algo así como “ja, ja, ja… yo sé…”
F. J. L.: yo sé la verdad…
A. E.: yo sé la verdad, las cosas siempre tienen un trasfondo que es justo lo contrario de lo que parece. Y luego porque hay como una pendencia con la lógica. Aristóteles enseñó una cosa que nunca debe olvidarse, porque es la pura verdad y la más sencilla: de una proposición particular negativa no se puede sacar más que una particular negativa; sólo de una proposición universal afirmativa se pueden sacar varias particulares afirmativas, y algunas negativas… Personas como Marx o como Lenin están peleadas con la lógica. Por eso pueden ser, por ejemplos, eminentes lingüistas y aprender sintaxis latina o rusa sin dificultad. Pero las reglas del silogismo… ¡Oye! De una negación no sacas una afirmación, de un particular no sacas un universal. Esta madre del cordero lógica choca con su imperiosidad, con su deseo de cambiar el mundo, porque no se trata de adaptarse ellos a lo que las cosas van siendo. Se trata de que, por alguna suerte, ellos han recibido el don y el destino de cambiar la vida de todos los demás con arreglo a lo que ellos creen. Ellos son delegados…
F. J. L.: Planteas una cuestión que es verdad, si uno se ha tomado la molestia, que es un poco pesada, de leer a Marx, con la sorpresa de decir, pero si esto está todo mal y además es redundante… Todo, antes de los Grundrisse4, en el pequeño manual de Economía Política que empieza a hacer
A. E.: probablemente el mejor texto que ha escrito
F. J. L.: es el más sencillo, y luego ya se va complicando hasta el libro primero de El Capital, que es el único que hace él, que luego los otros dos tomos los hace el pobre Engels, el siervo; ese sí, el primer esclavo marxista es Engels. ¿Pero qué es lo que tiene éxito? Porque yo no entiendo que una cosa tan abstrusa pueda calar en la gente.
A. E.: Nadie lo ha leído. Acuérdate que, por ejemplo, Molotov le dice a Stalin, como avergonzado: oye, me ha confesado Mao que no ha leído El Capital
F. J. L.: ni falta que le hizo
A. E.: y Stalin le dice a Molotov: yo tampoco. La esencia de El Capital es que no lo ha leído nadie. Quizá Lenin… Y la idea del fetichismo de la mercancía es asombrosa, porque no hay nada más límpido, más claro, que el hecho de que las cosas tenga precio
F. J. L.: que se conviertan  en mercancías y entonces ya puedo acceder a ellas
A. E.: claro, si no es imposible.
F. J. L.: Hay una cosa que cuentas muy bien, que luego pasa con Lenin, y que es la descripción de Marx como un ser lleno de odio.
A. E.: totalmente
F. J. L.: movido por una máquina de odio tremendo, igual que Lenin es un insultador absolutamente salvaje contra cualquiera y, además, venga o no venga a cuento; Lenin es un volcán continuo.
A. E.: Se ponía enfermo. A Lenin le dan cuarenta de fiebre y dolores articulares en cuanto alguien le contradice.
F. J. L.: Y una de las cosas que también los hace muy similares es que, pudiéndose ganar la vida bien y vivir cómodamente, viven como miserables, viven vagueando, no trabajan jamás, no cobran nunca pero se las arreglan para…
A. E.: son sablistas, sablistas profesionales.
F. J. L.: El número trescientos uno de la Gaceta Renana5, que es lo último que hace Marx
A. E.: en rojo, que va todo en rojo
F. J. L.: llamando a la guerra
A. E.: civil directamente
F. J. L.: dolores de parto son necesarios. Pero es que es una cosa verdaderamente terrible. Está en la página trescientos setenta y nueve, vale la pena leer el párrafo porque alguno pensará, bueno, exageran un poco. No, no, no. Dice esta fiera: está claro, señores; el propio canibalismo de la contrarrevolución convencerá a las naciones de que sólo el terror revolucionario puede abreviar, simplificar y concentrar los criminales trances agónicos de la vieja sociedad y los sangrientos espasmos unidos al nacimiento de la nueva; está claro, señores, no tenemos compasión ni la pedimos; cuando nos llegue la vez no habrá escusas que valgan para el terror revolucionario. Este es Carlos Marx, que presentan como un teórico. Es un tío sanguinario. Es un terrorista que, además, se ha gastado la mitad de la herencia en comprar armas para darlas a los obreros, que mueren usándolas, claro.
A. E.: Que mueren. Y luego él es muy cobardica, como Lenin. No va nunca a una manifestación. No va  a la batalla. Son casi pusilánimes clínicos. Ahora, hay una magnitud de rencor. Aquello de que se está afeitando y le molestan los forúnculos, porque siempre tiene mala sangre, y de repente se lo estalla y le manda la carta a Engels y le dice: me he estallado un forúnculo y me ha salido el pus hasta es espejo… dice: la burguesía ya pagará con su vida mis forúnculos… y lo escribe…
F. J. L.: lo dice, sí, es sorprendente. ¡Qué gran confianza en sí mismos! ¿No?
A. E.: No, no. Él tenía poderes hipnagógicos, porque Engels era un hombre de talento y un buen escritor y un hombre estudioso. La seducción de que es objeto por Marx es una seducción de tipo hipnótico, mesmérico. Aquí hay un elemento que está mucho más allá de la consciencia. Por cierto, volviendo a Marx, yo creo que el problema de Marx y el de Lenin es que no se han dado cuenta de que en el espíritu humano hay mucho más de inconsciente que de consciente. Igual que ves un bloque de hielo flotando y por el principio de Arquímedes sabes que no llegará a un décimo de la masa total, pues yo diría que es la misma proporción la que disfruta el espíritu humano. El gran don del espíritu humano es que haya esa magnitud de inconsciente que nos apoya y que nos mantiene. Fíjate, ocho mil millones de personas viviendo como nunca…
F. J. L.: Esta es otra gran cuestión. Aparte de los dogmas, del fetichismo de la mercancía, que es la base. Ahí empieza todo. El dinero nos lo oculta todo, pero yo voy a acabar con el dinero y vamos a vivir en una edad de oro, sin oro, lo cual es una cosa fantástica…
A. E.: el oasis extradinerario
F. J. L.: exactamente, y lo dice. Encima lo dice. Pero hay otras dos cosas: lo que toma de Ricardo, de la caída tendencial de la tasa de ganancia, que es otra majadería monumental, que él, en lo que está viendo… que lo cuentas muy bien, cuando él se va a vivir a Inglaterra, que se va asqueado, no tiene más remedio que irse a Inglaterra y dice: porque es que allí la prosperidad hace acomodaticia a la clase obrera. Vamos a ver ¿tú qué quieres? ¿Qué sean desgraciados?
A. E.: claro, él quiere, él quiere la guerra
F. J. L.: lo mismo que Lenin después. Que se mueran de hambre, porque si no, no se rebelarán.
A. E.: Federico, la depuración, la depuración, la limpieza
F. J. L.: la eugenesia
A. E.: la eugenesia, la ingeniería social
F. J. L.: sí, sí, pero que incluye la eliminación del género humano
A. E.: Claro. Acuérdate de que llegan a Rusia y hay un dos por ciento de proletarios, en el sentido literal. Pues hay que conseguir que ese dos se lleve al cien por cien. Eso quiere decir que vas a acabar con el noventa y ocho por ciento de la población.
………………………………………….
F. J. L.: Hay un momento que tú cuentas también en este segundo tomo… esta parte es muy interesante… es lo del brujo galés, Lloyd George, que es lo contrario, es el reformista que tiene que pelearse con los militaristas, con los obtusos, etcétera, y dice: vamos a destinar una pequeña parte del presupuesto militar para mejorar la existencia de las clases, muy aperreadas, porque las clases bajas en Inglaterra no tenían la asistencia que tenían por ejemplo en España, desde los Reyes Católicos
A. E.: ni en Alemania
F. J. L.: ni en Alemania, tremendo. Pero tiene que pelear absolutamente con todo el mundo. Y sin embargo se revela extraordinariamente eficaz. También explicas muy bien que Bismark crea una alianza aristocracia-proletariado para machacar a la burguesía y, probablemente, ese es el gran triunfo de los equívocos de Marx… Y es que la burguesía, que es el elemento dinamizador de todos los procesos comerciales, inevitablemente democráticos
A. E.: ¡la innovación!
F. J. L.: claro… queda aplastada entre dos legitimidades, la clásica y la del futuro. Y realmente los machacan y vas viendo como todos los reformistas acaban siendo triturados, especialmente en Francia. Pero en Francia se produce además la eclosión de un personaje, que es Blanqui. Blanqui, que es una especie de dandi criminal
A. E.: una furia de la naturaleza
F. J. L.: es un asesino nato
A. E.: además acusado de estar siempre en connivencia con la policía
F. J. L.: como Stalin, como Lenin. Siempre son agentes dobles
A. E.: Es que la historia real es maravillosa. Federico, no hay nada como eso. No hay nada como acercarte de repente y decir: ¡oh, Dios mío!
F. J. L.: El cautivo, que cuentas la historia de Blanqui, que estuvo muchos años presos, siguió haciendo el mal y le iban perdonando la vida, y se metía en un lío cada día más gordo
A. E.: yo creo que hasta cuatro absoluciones de pena de muerte o tres
F. J. L.: y como dices: tiene una muerte fantástica, de un derrame cerebral cuando arengaba a sus seguidores. Es una muerte perfecta para él. Sin embargo los marxistas le reprochan a Lenin que es un blanquista, que es lo que es.
A. E.: Claro, lo es, pero es que el más blanquista es el propio Marx.
F. J. L.: ¿Por qué la figura de Marx se convierte en un estudioso que está sentado en su sillón, cuidándose sus furúnculos y tal, pero estudiando, en lugar de lo que es también, en la Primera Internacional, el rival de Bakunin y un gran estafador
A. E.: no, no, estafador y agitador. Él tiene una escuela de tiradores de bombas y de artificieros
F. J. L.: esta parte se oculta siempre
A. E.: y esto es lo que sale en la Comuna del setenta y es de lo que le acusan. Dice: pero de estos treinta mil muertos de la Comuna del setenta, por lo menos diez mil los ha formado usted con un ala secreta de la Internacional en la que ha creado una variante de la Liga de los Justos que en realidad no es más que una variante de asesinos profesionales, de dinamiteros.
F. J. L.: Hay un personaje que es el opuesto y al mismo tiempo el gemelo, como Lenin y Trotsky, que es Bakunin. Bakunin tiene un elemento humano que no tiene Marx. De hecho hay un alegato
A. E.: y una clase social. Es un aristócrata, un príncipe
F. J. L.: el príncipe era Kropotkin, y todos amigos de Herzen, que es el principio civilizador del exilio
A. E.: gran tipo
F. J. L.: extraordinario, extraordinario. Y Kolokol6, La Campana, la gran revista liberal, de izquierda, pero eran liberales. Pero hay un momento en el que Bakunin le reprocha a Marx su capacidad de manipular, de hacer el mal. Bakunin, con Nechaev, en el fondo está creando las mismas bases del leninismo. El Catecismo Revolucionario, que lo hacen entre los dos, es igualmente criminal. Pero sin embargo Bakunin es como si no se creyera su doctrina. Marx se cree todo lo que dice. Bakunin vacila. Bakunin parece que reflexiona.
A. E.: Hombre, él en cuanto le dan una oportunidad se va a una barricada y pone una bomba. Pero en la práctica, acuérdate, si tú te lees la obra completa de Bakunin (yo me traduje la Antología esta de Alianza en dos volúmenes, del inglés; yo lo conozco muy de cerca)…
F. J. L.: o sea, que eso que yo me embaulé era tuyo…
A. E.: sí, era mío, sí
F. J. L.: podías haberlo hecho en un tomo
A. E.: pero acuérdate de que él lo único que propone como reforma política es acabar con la ley de herencias, impedir que haya transmisión patrimonial post mortem y cree que las cosas, por sí solas se van a hacer. Bakunin evidentemente tiene una noción de la complejidad, como la de Adam Smith o la de Hume, que es la que le falta a Marx. Por eso cuando conoce a Marx y Engels dice: son dos señoritos de provincias que creen en una clase imaginaria; el proletariado no existe; esa clase disciplinada, docta y justa no existe.
F. J. L.: En la página trescientos veintiocho del segundo tomo del libro de Escohotado, esta es la frase de Bakunin que casi parece de Tocqueville: qué mente, por muy brillante que sea o, si queremos considerar una dictadura colectiva, incluso con centenares de individuos dotados de facultades superiores, está capacitada para recoger la infinita multiplicidad y diversidad de intereses, aspiraciones, deseos y necesidades cuya suma constituye la voluntad colectiva de un pueblo. ¿Dónde están esas mentes tan dotadas y abiertas como para inventar una organización social capaz de satisfacer a todo el mundo? Esa organización será sólo un lecho de Procusto donde se verá forzada a descansar la infeliz sociedad. ¡Es el Partido Bolchevique!
A. E.: completamente
F. J. L.: pero totalmente. Y sin embargo luego manda a Fanelli7 a España, la parte criminal de Bakunin, que también la tenía… manda a Fanelli a España que en italiano convence a todos de que va a solucionar… no lo entienden…
A. E.: no lo entienden, sí. Sólo exploitation, dice exploitation y es lo único que les suena…
F. J. L.: Debía tener también poderes hipnóticos, porque lo de Fanelli… ¿cómo puede convencer a los catalanes de que poniendo bombas eso se iba a arreglar?
A. E.: Bueno, acuérdate como fue aquello de Alcoy, que terminó… que luego siguió con la semana trágica de Barcelona… Los alzamientos anarquistas en España se cargaron la Primera República
F. J. L.: la Primera y luego la Restauración y matan a Cánovas… matan continuamente
A. E.: matan continuamente, sí. Lo del Corpus, la bomba en el Corpus8, que ni siquiera la tiran en la cabecera de la comitiva; la tiran atrás, donde van las mujeres y los niños. Una matanza atroz.
F. J. L.: Hay un momento en el que en Rusia, que es un país muy complicado, toda una capa social, la de los estudiantes, los intelectuales rusos brillantísimos
A. E.: la intelligentsia
F. J. L.: hablamos de Herzen, de Ogarev
A. E.: acuérdate, intelligent es el joven que viene de familia rica
F. J. L.: está en Turguéniev, en Padres e hijos ya está; ahí está ya todo
A. E.: Ese libro a mí me abrió los ojos.
F. J. L.: Es maravilloso ese libro, sí.
A. E.: Ahí está el nihilista. Ahí está el primer nihilista. De ahí sale Nechaev
F. J. L.: que es el que aparece luego en Los demonios, de Dostoyevsky, ya como un criminal basado en la realidad. Es terrible.
A. E.: Sí, es periódico, es noticia de periódico.
F. J. L.: ¿Qué tienen los Naródniki, los de la Voluntad del Pueblo10, los populistas, que son el hermano de Lenin, que fue ahorcado por tratar de matar a Alejandro III…?
A. E.: sí, sí, pero Mikhailov, Zhelyabov
F. J. L.: todos, todos, en un momento en el que Rusia está empezando a despegar realmente
A. E.: con el único zar liberal y razonable que hay que es Alejandro, al que matan de una forma brutal
F. J. L.: delante de su hijo y de su hermano y además cuando se cumplían los veinte años de la liberación de los siervos
A. E.: hay una descripción muy pormenorizada del atentado y de cómo se va consumando. Te acuerdas que se encuentran unas cañerías para hacer la… y tienen que aguantar la peste…
F. J. L.: parece los de Carrero, por cierto. Luego, cuando llega Lenin, se repite continuamente en la resistencia contra el comunismo en Rusia y es el factor judío. La enorme cantidad de judíos que hay en el elemento revolucionario. No porque sean más en la intelligentsia, no, no. Es porque en los radicales hay más judíos que en ningún sitio. ¿Eso tiene alguna explicación para ti?
A. E.: El texto entra mucho en eso. Hay dos pueblos judíos. El judío propiamente cosmopolita, que es un peligro porque es el que quiere hacer que todo el mundo, de alguna manera, se adapte al ideal comunista y luego el judío que es judío inglés, judío español, venezolano… y que no plantea ningún problema, que es sin duda el pueblo más inteligente y el más dotado de la historia universal, el pueblo elegido, y por eso tienen el veinte por ciento de los Premios Novel siendo el dos por mil de la población universal.
F. J. L.: ¿En qué momento se produce esa inversión en que los judíos buenos son los arraigados y los malos, los que se convierten a la revolución y a destruirlo todo son los que antes… es un cambio…?
A. E.: acuérdate de Lisímaco, que es hermano de Filón de AlejandríaLisímaco es cuestor de Alejandría y es el hombre más rico del Imperio Romano y el íntimo amigo del emperador Claudio… Entonces los judíos tienen un nivel de población, que sólo hoy han alcanzado, en el censo del emperador Claudio. Luego se meten en un cisco gigantesco… Eso sí, negar que el noventa y ocho por ciento (digo noventa y ocho, no noventa) de los altos mandos de la Revolución Bolchevique mundial son judíos es, simplemente, negase a la evidencia. Y también es una tontería decir que si es un dos por mil de la población… no es cierto. Algunas ciudades, como Minsk, en Bielorrusia, tenían más de un treinta por ciento. Y de ahí salen personajes gigantescos, como Parvus, del cual espero que hablemos algunas palabras
F. J. L.: porque además es el gran desconocido, es el financiero de la cosa. Para ser parvus11 es el que da realmente a todos.

NOTAS

1 Henry Thornton (10 de marzo de 1760 – 16 de enero de 1815) fue un economista, banquero y parlamentario inglés.
2 An Enquiry into the Nature and Effects of the Paper Credit of Great Britain (1802). Crédito papel: una investigación sobre la naturaleza y los efectos del crédito papel de Gran Bretaña (Ediciones Pirámide, 2000).
3 Maestros de la sospecha wikipedia
4 Los Grundrisse o Elementos fundamentales para la crítica de la economía política son una recopilación de anotaciones de Karl Marx, completada entre 1857-1858, que puede considerarse borradores del El Capital.
5 La Nueva Gaceta Renana: Órgano de la Democracia (en alemán: Neue Rheinische Zeitung: Organ der Demokratie) fue un diario alemán editado por Karl Marx en Colonia entre el 1 de junio de 1848 y el 19 de mayo de 1849. Fue uno de los principales órganos de difusión de las Revoluciones de 1848 en Alemania. Este diario estaba considerado por sus editores y sus lectores el sucesor de la Gaceta Renana (en alemán Rheinische Zeitung), también editada por Karl Marx entre 1842 y 1843, y que fue suprimida por la censura.
6 Kolokol (Russian: Колокол, lit. "bell") was the first Russian censorship-free weekly newspaper in Russian and French languages, published by Alexander Herzen and Nikolai Ogaryov in London (1857–1865) and Geneva (1865–1867). It had a circulation of up to 2500 copies. Despite being banned in Russia, it was well known and had a significant influence on the reformist and revolutionary movements of the 1860s.
7 Giuseppe Fanelli (1827 - 1877, Nápoles, Italia). Revolucionario y anarquista italiano. Se unió a la Primera Internacional donde formó parte del ala libertaria. Fue a España en un viaje planeado por Mijaíl Bakunin para difundir las ideas anarquistas y ayudar a la creación de la sección española de la Internacional. Se dice que sus ideas fueron transmitidas a los obreros de Madrid mediante señas y la ayuda ocasional de un trabajador que conocía el francés, pues Fanelli no hablaba español y hubo de emplear tal lengua para difundir los ideales anarquistas.
8 El Atentado de la Procesión del Corpus fue una acción terrorista ocurrida en Barcelona el 7 de junio de 1896 contra la procesión que se celebraba con motivo del Corpus Christi. Sobre las 9 de la noche, fue lanzado un artefacto explosivo en el momento en que la Procesión del Corpus de la Iglesia de Santa María atravesaba la confluencia de las calles de los Cambios nuevos y Arenas del Cambio. La explosión provocó al instante 3 muertos y numerosos heridos, aunque en los siguientes días muchos de ellos fallecerían a consecuencia de las heridas. Finalmente hubo 12 muertos en total y otras 70 personas llegaron a ser atendidas por heridas de diversa consideración. Las víctimas eran ciudadanos corrientes puesto que las principales personalidades y autoridades públicas iban tras la custodia y no se vieron afectados.
9 Nikolay Platonovich Ogarev, en ruso Никола́й Плато́нович Огарёв (San Petersburgo, 6 de diciembre de 1813 - Greenwich, Inglaterra, 12 de junio de 1877), fue un escritor y periodista ruso. Estrecho colaborador de Aleksandr Herzen, con quien fundó en Londres, en 1857, el periódico antigubernamental Kólokol, La Campana. Nacido en una familia de acaudalados terratenientes, cursó estudios en la Universidad de Moscú, donde se unió a grupos de socialistas utópicos, lo que produjo su arresto y destierro a la provincia de Penza, en su finca. En 1856 abandonó Rusia para siempre, viviendo largos años en Londres y en Ginebra.
10 Naródnaya Volia (ruso: Наро́дная во́ля, conocido también como La voluntad del pueblo en español) fue una organización rusa revolucionaria de principios de 1880. Fue formada en agosto de 1879. Su acto más relevante fue el asesinato del zar Alejandro II mediante un atentado en marzo de 1881, al cabo de varios intentos fallidos. Se disolvió en 1884.
11 En latín “pequeño”. Dícese de la cualidad, del valor: mezquino. Dícese de la clase, de la condición: bajo, humilde.